sábado, 14 de febrero de 2009

TIOS Y SOBRINOS

Siempre he pensado como resultaría ser tío, ya que lógicamente para alcanzar esta situación previamente hay que ser sobrino, yo recuerdo que no veía a mis tíos-as todo lo que yo imaginaba que se debía, pero cuando eres adulto te das cuenta de que cada uno tiene una vida y que uno no ve a sus sobrinos todo lo que quisiera simplemente porque todos tenemos obligaciones laborales y familiares y no nos podemos reunir con nuestros hermanos –as todo lo que quisiéramos y por ende ver a sus hijos.
¿Pero que es ser tío? ¿Solo una cuestión de familia o algo más? Ser tío es algo más que ser hermano-a del padre de la criatura es sentirlo como algo propio, compartir con tu familia materna la alegría de la incorporación de un nuevo-s miembros que pasan a formar parte de ella, compartir la ilusión de los abuelos paternos, tus padres por la llegada de un nieto-os, por otra parte también despierta en ti los instintos de paternidad, sobre todo cuando los padres te permiten cogerlo en brazos la sensación es indescriptible y mientras son niños uno disfruta de su compañía y comparte juegos.
Los sobrinos-as ante todo son niños y luego claro con el tiempo adultos, pero hay que aprovechar la niñez por que luego como nosotros en su día se van distanciando y ya no es lo mismo eres su tío y punto, uno más, has dejado de ser una persona especial en su vida, ya no hay juegos para compartir ni ocurrencias que escuchar y no te hacen dibujos, comienzan a caminar hacia su vida como adultos y la magia se esfuma, pero siempre queda ese nexo de unión, ese cordón umbilical que te une a ellos y que hace que pase el tiempo que pase siempre serás su tío que afín de cuentas es lo importante.
Cuando un hermano o hermana son padre o madre lo sientes como algo especial algo tuyo porque son de tu misma sangre te sientes en una comunión especial, algo que se había perdido desde el momento en que los hermanos se independizan y forman sus propias familias, aunque uno no lo quiera es ley de vida y surge aquello tan manido de cada uno en su casa y Dios en la de todos, ocurre que a lo largo de los años cada uno a formado su grupo de amigos y esto te va alejando, ya solo los ves para tomar un café o en fechas señaladas o si acaso en alguna ocasión en la que visitas su casa.
Pero cuando hay sobrinos de por medio no se que ocurre parece que de nuevo surge un lazo de sangre muy fuerte que vulva a unirte, unos sentimientos que no se pueden describir y que al fin retoman tu relación con tus hermanos, que no es que se hubiese perdido, pero si había un distanciamiento propio del estado civil del mismo y de que en buena lógica tuviese que concentrarse exclusivamente en su pareja, sin embargo ahora ya hay algo que vuelve a unir para siempre.
Los sobrinos, como los hijos provocan grandes satisfacciones, pero a veces grandes sustos, si tienes suerte te conviertes en su confidente te cuentan cosas que no se atreven a contar a sus padres y hasta te piden consejo en cosas que no osan consultar a sus progenitores, si te piden que les guardes un secreto (sobre algo que les inquiete o suceda, siempre que no sea nada malo) sientes un orgullo especial piensas ¡Me escogió a mi para ser su confidente tiene más tíos pero yo soy el elegido! Cuando tienen su primera novia-o y te presentan a la misma-o con toda solemnidad es algo que no podría definir por el hecho de que para el-ella es el paso más importante que da hacia la madurez, escoger pareja, aunque luego halla más de una porque la primera para un adolescente nunca se olvida y algunos hasta llegan al matrimonio con la misma pareja.
Te preocupan sus estudios tanto como si fueran tus hijos, siempre les desearas lo mejor y si los ves infelices, apoyas a tus hermanos en la lucha por revertir esta situación y es que la sangre llama a la sangre es el imán más poderoso del mundo algo que perdura hasta la muerte.
Y una de las mayores alegrías de tu vida es cuando llega a la universidad, tu hermano-a te lo dejo coger en brazos cuando era bebe, jugaste con el, al igual que sus padres en alguna ocasión le escuchaste preguntarte dudas del colé y ahora puedes decir con gran orgullo sabes tengo un sobrino que estudia en la facultad de…, seguro que algún día será un gran personaje o por lo menos eso piensa uno, al igual que lo harán sus progenitores.